O faiado: Espazos

Finou o noso curman, Manolo, “Miniño”

Manuel Perez Tejeiro, fillo da miña tia Carmen e do seu home Manolo Perez Abelenda, irman das miñas primas Maria Josefa (Chicha) e de Mercedes a sobriña querida moi querida do meu Pai.

Estou neste momento asoballada polos recordos, de todos, Manolo meu primo era o chichi xunto a Mercedes, de Pepa a nosa avoa, a de Cortegada. Vivimos todos de maneira moi cercana durante moitisimos anos, mentras duraron e viviron os nosos maiores, os que quedamos non somos quen a levantar a bandeira dos sentimentos e da unidade.

A Mary a muller do meu primo o meu cariño, a Mary, Ana e Bea o mesmo, as netiñas que daba gusto velas chorar polo seu abó, eso quere decir moitas cousas boas do meu primo.

O cariño de esta casa para toda a nosa familia nesta data tan fea.

Que Manolo non se vaia nunca da nosa MEMORIA.

9 de Marzo do 2026, luns

Subidas NOS BANCOS DE RAVELLA, CENTROS DE TRABALLO, LOBOS DE MAR.

En portada, PRAZA DO OBELISCO, a esquerda o bonito edificio donde nos baixos estaba O Bamco da Coruña, logo viña un edificio donde estaba a xoieria Rapariz, anteriormente unha casiña pequena donde estaba a carniceria de Palliñas e Maria a nai dos Montans con un kiosco, a continuacion o Cine Arosa, logo o edificio con ascensor que era unha novedade. No centro a farmacia de Trigo, coronando a Praza o Obelisco que desde Xullo do 1938 tiña de baldon a figura de Calvo Sotelo.

Boa seman, saude para todos

Irmans Lapido

Eladia i Eloy no torno do convento de Vista Alegre, ali habia ingresado a sua irman como monxa de clausura. Botou unha chea de anos no convento porqué era moi nova cando entrou e finou con casi cen anos.

8 de Marzo do 2026, domingo.

Na portada Joaquina Baltar ca sua familia, a que ela criou, nunca a chamaran DOÑA JOAQUINA, pero o mereceria, calmou as necesidades dos seus nenos traballando con toda a dignidade de unha nai, de unha persoa maravillosa.

Subidas na Vilagarcia de Onte i en Centros de Traballo.

Bos dias.

Fonda dos Pedreira, na Baldosa

Aunque la foto es facíl de localizar, lo interesante es saber los nombres de los negocios que habia en estos edificios.
En el primer edificio de la derecha,podría haber habido un hotel/casa de huespedes,en la que tambien servian comidas y que podria llamarse “Dos de Mayo”.Pido disculpas si estoy equivocado o diciendo una barbaridad,pues así de “golpe”,tengo un recuerdo muy difuso.
Ahora me viene a la mente, la familia Pedreira que si no vivía en esta casa, alguna relación podria tener con ella, o con el edificio situado en tercér lugar.
En el bajo del edificio situado en el centro de la foto, estaba la peluqueria de los abuelos de los hermanos Garcia.
Comentario por luis (27-07-2009 15:57)
Continuando con el comentario de Luis,la peluquería era para caballeros y el peluquero LEOPOLDO,Sus nietos Nacho, Nito Garcia y yo íbamos muchas tardes por allí,Por cierto siempre nos “GRUÑIA” Por que queríamos jugar con sus utensilios de trabajo,salíamos de “ESTAMPIDA”
Comentario por margarita coello (27-07-2009 19:28)
Yo en este lugar de la Baldosa recuerdo la peluquería El Capricho donde trabajaba el marido de Maria García y padre de Ramón Lemiña.
La peluquería de Leopoldo Cova (padre e hijo) la recuerdo en la calle Mendez Nuñez, enfrente al Pequeño Bar.
No se si antes habrian estado en esta peluquería de la Baldosa
Tambien recuerdo, en la Baldosa, la Fonda Pedreira, al lado de la peluquería.
Comentario por Paco Salgado (28-07-2009 00:21)
La peluqueria “El Capricho”, creo que era propiedad del abuelo de Nito y Nacho Garcia, y allí tambien trabajaba el marido de Maria Garcia Riál.
Paco, ¿Al lado de Calicó, pudiera haber habido una peluqueria?. Recuerdo a un “chico” que trabajaba en una peluqueria en la zona de la Alameda, y que ahora trabaja de conserje en el Ambulatorio Virgen Peregrina.
Ahora mismo, tengo un pequeño lio.
Comentario por luis (29-07-2009 00:35)
Habia un peluquero, que se llamába o llamaban Angelito, que tenía una peluqueria por esa zona, no recuerdo bien, podria ser la que dice Luis.
Comentario por Túñez (29-07-2009 01:09)
Esa es la peluqueria que yo pensaba.
No obstante, le preguntaré al que trabaja en el ambulatorio por ella.
Gracias Tuñez.
Comentario por luis (29-07-2009 14:55)
En la fonda de los Pedreira, vivió mi padre en el año 51 cuando llegó por primera vez a Villagarcía para presentarse para práctico del puerto.
Los Pedreira creo que en esa época vivían en Vista Alegre.
Comentario por M Ruiz (30-07-2009 07:00)
El peluquero de la Alameda era Angelito y su sobrino Suso trabajó con él.
Suso vive desde hace bastantes años en Pontevedra, tabajó en el Ambulatorio Virgen Peregrina y en la Peluquería Tomás en la calle San Antoniño de Pontevedra. Creo que recientemente se ha jubilado en los dos trabajos.
La mujer de Suso había tenido una tienda enfrente al Bar Miño, en el local que había ocupado Adolfo el sastre.
Sin discutir, por que no lo recuerdo claramente, la relación Leopoldo Cova y peluquería El Capricho que probablemente es correcta, lo que si recuerdo claramente es la peluquería de este señor y su hijo en la calle Méndez Nuñez al lado del Bar de Ginés, en la casa donde vivian la familia Agra Rubianes
Comentario por Paco Salgado (30-07-2009 18:36)
Angelito tenía la peluquería en la Alameda en el local donde ahora está la tienda de conservas de Frinsa
Comentario por (31-07-2009 16:50)
Yo recuerdo la Peluqueria de Leopoldo enfrente del Pequeño Bar,y la de Angelito al lado de la Churreia de la Alameda, hoy creo que hay un negocio llamado Ancora, precisamente en esa habitacion nací yo un 18 de Julio de 1952.
saludos.
Comentario por juan leites (11-09-2009 23:59)
Efectivamente Juan Leites tiene toda la razón, la peluquería de Angelito estaba donde él dice exactamente. No obstante yo recuerdo la peluquería de Leopoldo al lado de la panadería de “Chichita”,(Su hermano era árbitro de futbol) hoy sería al lado de Almacenes San Carlos (Ahí me cortaba el pelo un peluquero que tenía el meñique tieso. Leopoldo?), despues, con la apertura de la calle Conde de Vallellano se trasladaron a La Baldosa.
Comentario por Manuel Morales (13-09-2009 09:59)
Creo Manuel Morales que hablas de tiempos anteriores, pues la panaderia de Chichita Mera yo la recuerdo derruida y utizaban esa casa como almacen del Bar Submarino, te hablo de los años 62 a 66, que es cuando yo he trabajado en el Bar Submarino de Maria Mera y su Marido Gaditano
“D. Paco”, por esos tiempos Chichita horneaba sus Empanadillas en el Horno de Alonso y las vendia en su puesto exterior de la Plaza,. recuerdo a un Sobrino que nevegaba y algo me suena de un arbitro, Seria el Padre de Secundino???. encuanto a la Peluqueria de Leopoldo era al lado de la de Ginés un Bar que vendia solo vino Ribeiro.
Saludos
Comentario por Juan Leites (13-09-2009 14:11)
Creo que Juan recuerda bien, habia un arbitro de futbol que creo recordar que era sobrino de Maria Mera. Otro que también era arbitro en aquella época era Tucho, padre de Rosarito y marido de Rosa. Creo recordar que Tucho trabajaba en Bodegas Vazquez, cerca de la entrada al bosque de Desamparados
Comentario por Paco Salgado (13-09-2009 15:04)
Angelito o peluquero vivía na calle Romero Ortiz, cá súa muller Maruja ,e seus fillos Juan Jesus, Angel e Mari Carmen o lado de señora Lola a aceiteira, outra gran modista, e o seu home, señor José o charneco, era xastre tiñan un fillo ( non estou moi segura ) que cantaba nunha orquesta.
A ver os nosos músicos si se lembran
Comentario por lolita camiño (13-09-2009 16:41)
En mis años mozos, es decir, por el año 1946, yo iba al Colegio León XIII donde estudiaba para hacer el ingreso en Bachillerato. Pasaba todos los días por la panaderia de Camilo Mera a recoger mi panecillo negro que me daba Chichita porque mi madre le pagaba semanalmente. Est panadería estaba exactamente detrás del garage de Domingo Porto.
Si quereis os cuento una anécdota simpátia.
Una vez que yo recogía el panecillo, estábamos esperando que saliese la hornada y entre las personas que esperaban estaba la muchacha de D.Jacobo Rey. hichita le dío dos barras de pan ¡ BLANCO!, yo que no había visto tal cosa le pregunté a Chichita de que era el pan me dijo: Mañana te regalo una.
Efectvamente, al día siguiente, juntamente con mi panecillo negro me dió uno blanco que no era mas de 10 centímetros. No me lo comí, ¡faltaría mas!, lo guardé como un tesoro paa enseñarlo a mi madre, cosa que así hice, sirviendo la aventura para reirse mis padres de la inocencia de un chiquillo. ¡ Eran otros tiempos, naturalmente!
Comentario por Manuel Morales (16-09-2009 00:17)
Entrañable el comentario de Manuel Morales Fontanes.
Yo, que nací en 1947 ya no recuerdo otro pan que el blanco.
Comentario por Paco Salgado (16-09-2009 10:47)
Manolo, al referirte a la panadería de Camilo Mera, haces referencia al garaje de Domingo Porto ¿No sería el de Ramón Porto, mi abuelo, hermano de Domingo?
Yo nací en 1943, y recuerdo, de mi infancia y adolescencia -vivida en la calle Juan García, con mis abuelos: Moncho y Encarnación-, la panadería enfrente del ‘Bar Cuatro Caminos’. La parte trasera de este bar, era contigua a la parte trasera del ‘Bar Xesteira’; y, entre ambos, existía un patio, que pertenecía al garaje de mi abuelo, en el que tenía la fragua para los trabajos de forja. El garaje, a su vez, estaba adosado: por un lateral, a ambos bares; y por el otro, al edificio en el que vivía Ramiro Caamaño.
Volviendo a la panadería, ésta quedaba adosada a la vivienda de Sindo Martínez; la cual, a su vez, era contigua a la peluquería de Leopoldo.
Sé que todo esto nada tiene que ver con la foto, ni con La Baldosa; únicamente traté de puntualizar, o ampliar, el comentario de Manuel Morales.

Comentario por Roberto Núñez Porto (16-09-2009 19:55)
Roberto, tienes razón, lo que pasa es que nuestra familia, la de los Portos, es tan grande que e muy facil cometer un lapsus como el que he tenido. No obstante con mi comentario quería abundar sobre donde había estado situada, tambien, la peluquería de Leopoldo pues yo la recuerdo en Mendez Núñez, detrás del Pequeño Bar, pero luego se pasó al local situado entre la panadería de Camilo Mera y la casa de Misindo (q.e.p.d.)
A Juan Leites decirte que tienes razón también pero yo conocí, donde digo la panadería de Chichita, con ella al frente en pleno apogeo.
Yo soy del 36 (solo)
Comentario por Manuel Morales (21-09-2009 09:57)
Manolo, mi comentario sobre el garaje sólo era para que mis neuronas se reactivaran, haciendo un ejercicio de memoria, y poder así describir el entorno de un barrio en el que nací y pasé mi niñez, y parte de mi juventud.
Comentario por Roberto Núñez Porto (22-09-2009 01:18)
Creo que todo está casi dicho. Aclarar que el Pedreira que vivia en la Piñeiriño era Luis el hijo de la dueña del hotel, casado con Pepita. La peluqueria era El Capricho y lo que me hace entrar es el toldo de la izquierda que pertenecia al Bar Xesteira, pero donde anteriormente hubo un Ultramarinos cuyo recuerdo tengo muy vago, pero seguro que estuvo ahí. Me viene a la memoria una hija del dueño que era guapísima, parecida a la artísta Leonor Parker, que se casó con un Saavedra aviador.
Comentario por Cándido (13-04-2010 13:59)
Cándido, la tienda de ultramarinos a la que te refieres se llamaba ‘Dos de Mayo’; y, efectivamente, años más tarde, Mingos Cores Carregal se estableció allí con el -durante muchos años, incombustible- ‘Bar Xesteira’, lugar de encuentro obligatorio. Por cierto, y a modo de anécdota, Mingos se iba, todos los años, unos días de vacaciones con la familia; y, supongo que por seguridad -y haciendo gala de la chispa humorística que siempre le caracterizó-, empapelaba por dentro el escaparate y la puerta, y colocaba un letrero en el que se podía leer: ‘CERRADO POR REFORMAS’.

La guapísima hija de los señores del ultramarinos, a la que yo también recuerdo -¡una verdadera belleza!-, la puedes ver en ‘Dando a nota’, pág. 1 ‘A Tuna’, en el centro de la fotografía, a la derecha de la madrina de la Tuna, srta. Gallego; aunque, lamentablemente, la calidad de imagen no permite apreciarla debidamente.
Comentario por Roberto Núñez Porto (13-04-2010 20:04)
La guapísima hija de los señores del ultramarinos a los que se refiere Roberto, sé llamaba Lolita.
Candido y Roberto, si vaís al apartado de deportes (1), hay una foto titulada “Era domingo pola maña”, y en la parte superior izquierda, está Lolita delante de una puerta blanca.No es facíl reconocerla,pero yo ví la foto original.
Comentario por luis (13-04-2010 20:50)
Luis, vi la fotografía que mencionas y, a pesar de la baja resolución, efectivamente, parece Lolita.

La fotografía a la que hago referencia en el comentario núm. 21 -en la que se aprecia claramente la extraordinaria belleza de Lolita-, acabo de tenerla en la mano. La guardo desde hace años, porque en ella aparece mi tío, Roberto Porto, como componente de la Tuna que dirigía D. Hermenegildo Teira.
Comentario por Roberto Núñez Porto (13-04-2010 22:35)
De niño trabajé en la Imprenta J. Paz.
Al lado había un negocio de Corsetería que se llamaba La Oriental (después fue comercio de Calzados Nogüegues). Sigue una tienda de aparatos eléctricos
de Luis Pintor Finalizando el comercio
de Tres hermanos. Después de la imprenta había La Palomita, bar de tazas de vino. A Continuación El Bodegón, con loro y todo. Después había un negocio de ultramarinos. Aquí
nos vendían los artículos racionados y
eran aceite, chocolate, arroz, etc. y se llamaba “Dos de Mayo”. Después venía la Peluquería y por último estaba el negocio de Pedreira… Eso por una parte de la calle de La Baldosa
No discutir por cosas tan mezquinas.

Cousas de Eduardo EGG. 26XII2012

 

Mingos, na Baldosa

Cronica de Alonso de la Torre en la Voz de Galicia

¿Se acuerdan del Xesteira? Era el bar más enxebre de Vilagarcía. Creo recordar que su puerta era de madera verde, su barra era larga y antigua y en las paredes había azulejos blancos. En los tiempos del Xesteira, los bares de A Baldosa tenían poco diseño, pero mucha gracia. Y, desde luego, servían unas tapas estupendas. De todas ellas, la más característica, la que más singularizaba a un bar eran los caramuxos del Xesteira. Ya me dirán el misterio que tenía aquella tapa: unos caramuxos simples, sin mayor aderezo, pero era la tapa de las tapas, la que cualquier vilagarciano mayor de 50 años recuerda.

Los caramuxos del Xesteira tenían poca ciencia o mucha, según se mire: se trataba de cocerlos, pero había que hacerlo con atención y exactitud para que tuvieran el suficiente sabor a mar sin que quedaran crudos. Pero no había fallo, siempre quedaban perfectos, deliciosos, en su punto.

El Xesteira era un bar histórico de Vilagarcía. Ya existía cuando la Segunda República. Entonces, lo llevaba don Romualdo Cores, que servía chiquitas de ribeiro, cervezas El León y una sidra llamada Añorga que era muy popular en Vilagarcía. También se tomaba mucho vino tinto, del que distribuía José Bouzada, mezclado con gaseosa de don Ricardo Saborit, premiada en varias exposiciones, enfriando la mezcla con hielo de la fábrica Ravella. Pero en aquellos tiempos, ni el Xesteira ponía caramuxos gratis con la bebida ni se estilaban las tapas de balde en Vilagarcía.

En los 80 y los 90, decir Xesteira en Vilagarcía era decir Mingos. Era este entrañable hostelero quien te servía el plato de caramuxos con sus alfileres para extraer la carne. Se trataba de una actividad muy entretenida: un sorbo de chiquita y un alfilerazo con caracol fresquísimo. Al acabar el verano del 98, Vilagarcía se llenó de rumores sobre traspaso de bares. Se decía que el bar Galeón de la calle Xoán García se traspasaba por diez millones de pesetas. Por quince millones, según los comentarios de calle, se traspasaba el café España, todo un mito de la hostelería vilagarciana, y los rumores acababan en el Xesteira: decían que pedían doce millones por el traspaso. Y efectivamente, en el 2000, se traspasó el Xesteira y se acabaron los caramuxos y la decoración enxebre, pero no se acabaron las tapas gratuitas.

Hubo un tiempo en que los bares de Vilagarcía ponían una nécora para acompañar la chiquita. Esto sucedía cuando no eran consideradas un manjar exquisito y caro, sino una especie de araña de mar fea y abundante a la que no se le daba demasiado valor. Sin embargo, más allá de estas curiosidades casi excéntricas de las nécoras y los caramuxoshace 40 años no estaba generalizada la costumbre de beber picando algo y los turistas que llegaban a la ciudad se hacían cruces al comprobar cuán difícil era disfrutar de unos productos de la tierra que solo se servían en bares muy determinados. Es más, solo en O Grove estaba generalizada la costumbre de colocar bien visible en los bares una pizarra desgranando la variedad de almejas, navajas, mejillones o chipirones puestos a disposición de la clientela.

A mediados de los 90, la situación había cambiado notablemente, los bares de Vilagarcía se acostumbraron a poner tapas gratis y, además, se especializaron en raciones, convirtiendo el eje Callejón del Viento-Praza do Castro en un espacio gastronómico con gran variedad de pinchos y raciones: estaban desde clásicos como el Noia y sus chipironesMingos y sus mejillones o el Barrantes con sus calamares y sus tortillas, hasta bares más modernos como La Parra, con unos calamares fritos y rebozados solo con harina que estaban deliciosos, los Pescaíto Uno y Dos, adornados con lucecitas alegres y variedad de pescado frito, y otros como el Román y sus tortillas de toda la vida, el Xentes o el Xosé. Y qué decir de los callos del bar Campos, otra institución de toda la vida sin la que Vilagarcía sería menos Vilagarcía.

Unos bares siguen, otros han cambiado de dueño o de estilo, pero entre unos y otros han convertido A Baldosa, las calles del entorno y otros espacios de la ciudad en santo y seña de las exquisiteces de la ría.

Fue también hacia 1995 cuando se instauró la costumbre en los bares y cafés de A Baldosa y Alameda de servir con el café una galletita, una chocolatina o un pequeño bombón para acompañar. Este hábito se ha extendido y hay algunas cafeterías donde con el «pincho» del café ya desayunas.

Cazuelitas de callos, platitos de tortilla… Tapas gratuitas que consiguen que el cliente sea feliz y disfrute, se sienta atendido y mimado. Hostelería de calidad que hace más atractiva una ciudad y que caracteriza Vilagarcía desde hace años. El debate en la hostelería gallega sobre si deben seguir poniéndose tapas gratuitas no parece tener mucho recorrido en Vilagarcía, donde fue precisamente esa cortesía del pincho la que permitió dar un salto de calidad a nuestros bares. Los caramuxos que servía Mingos en los 80 hacían que el Xesteira pareciera una prolongación del hogar. En 2022, sentarse en La Perla y que te regalen bizcocho con el café o callos con la cerveza hace que te sientas como en casa.

 

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