Morreu meu amigo, Juan Giraldez

Juan Giraldez de Bamio, ferroviario, moito tempo na taquilla da Estacion de Vilagarcia, amigo, defensor das causas xustas, pasamos anos traballando no mesmo espacio, vivimos situacions de todo tipo.
Sinto o pasamento de Juan, o sinto de verdade. Foi un gusto coñecelo, vivir moitas das nosas vidas xuntos.
Ata sempre Juan, penso que queda un enorme vacio neste mundo, ti valias moito.
O noso pesame a sua familia.
28 de Outubro do 2028, mercores

Pedimos disculpas a os que foron de viaxe e non saen nas imaxenes, TODO o que lle apetezca estar na paxina que nos envie fotos.
Graciñas tamen a Marta e Alfonso pola cantidade de fotografias.
A os meus compañeiros na organizacion, VICENTE MOHEDANO, MANU MACIAS, M CARMEN PRIETO, XOSE CASTRO RATON, JUAN LEITES. o noso agradecemento.
Xa faremos outro viaxe, pero imos deixar que o tempo pase un pouquiño por aquelo de non ir co corazon encollido.
GRACIAS A TODAS-OS.
Bos dias saude
Seguimos no interior

Pilar Garrido e Rocio Mira habian sido compañeiras de profesion, profesoras en Vilagarcia.
A visita a o Castelo era a peza principal da viaxe….tamen Caion

As explicacions, as historias que quedaron na memoria de Vicente, sin contar, a min particularmente producenme certa frustracion, estaba todo organizado e fallou, e NON foi culpa nosa. Mais ben de naide, unha ristra de causas que nos levaron a uns fallos que non tiñan que ser.
Mira, Moscoso, mira canta xente somos! Isto é a revolta irmandiña!». Con este grito de guerra, Alonso II de Fonseca anunciaba en 2019 el movimiento final antes de tomar por vigésimo quinta vez la fortaleza vimiancesa. La primera fue en 1467, y las veinticuatro siguientes vinieron de la mano de los herederos de esos primeros irmandiños que se alzaron contra el poder feudal. El Asalto ao Castelo nunca había dejado de hacerse desde que en 1996 el actor Vicente Mohedano alentase a los asistentes de aquella primera «Noite folk» a marchar hacia el castillo y recrear el levantamiento popular contra los Moscoso. Nunca hubo un parón… hasta la llegada del covid.
Por eso esta edición está llamada a ser una de las más especiales. De hecho, en Vimianzo hace días que se respiran ya aires medievales: el castillo está vestido para la ocasión, las calles lucen engalanadas, el puesto de la plaza se hartó a repartir trajes de época, los bares se llenan con sus pinchos irmandiños [consúltalos en este enlace, uno a uno] y el entorno de la fortaleza ya estaba ayer preparado para acoger al medio millar de afortunados que consiguieron una entrada para la cena medieval de esta noche.
Afortunados, porque los tiques volaron nada más ser puestos a la venta. Y eso que este año se amplió un poco el aforo al cambiar de ubicación el escenario para los conciertos, que antes ocupaba una parte de la zona del foso. Como la meteorología ha acompañado, desde ayer los bancos y las mesas (alrededor de una veintena) ya están colocados y la organización trabaja a destajo ultimando el menú, que como es costumbre no se dará a conocer hasta la noche. Lo que sí avanzan es que se recuperarán algunas de las elaboraciones que más éxito tuvieron las últimas ediciones y que no se emplearán ingredientes que no hubiese en la época irmandiña, como patata o tomate. Ni ingredientes… ¡Ni cubiertos! «O de meterlle a man á comida tamén ten o seu atractivo», decía ayer Diego Hermida, de la asociación Cherinkas, organizadora de la cita junto con Axvalso, la entidad que promovió las primeras ediciones.
REPORTAXE DA VOZ DE GALICIA
Hay apuntadas 505 personas para la cena, en la que 24 camareros servirán a los comensales y en la que cerca de una decena de personas estarán en cocinas bajo las órdenes de Mayka Suena.
Un poco antes de sentarse a la mesa, alrededor de las nueve, se celebrarán los Enlaces Irmandiños. Hay al menos dos parejas que contraerán matrimonio según el rito medieval, pero pueden sumarse otras sobre la marcha si así lo desean. Durante la degustación, que constará de un entrante, dos platos y postre, habrá diferentes actuaciones que irán animando la velada hasta la medianoche. En ese momento el acto se abrirá a todo el público, que podrá disfrutar de una actuación de Cé Orquestra Pantasma y de un duelo de queimadas con dos brujos muy vinculados a la gran fiesta irmandiña de Vimianzo: por un lado, el fisterrán Roberto Traba, que ya estuvo en las primeras ediciones, y por el otro, el vimiancés Miguel Queiro, uno de los «miembros fundadores» del Asalto. Al terminar, más conciertos: Monoulious Dop y A Banda da Balbina.
Si ya en un año normal la organización tenía que echarle horas para dejar todo recogido al finalizar la cena, la incorporación de los conciertos alargará aún más la velada. «Pero non pasa nada, os que nos metemos a isto sabemos que estes días son de pouco durmir e moito traballar», bromea Diego Hermida.
El programa de Hoy, viernes
Pinchos Irmandiños. Se servirán hasta mañana en horario de 12.00 a 15.00 y de 19.00 a 23.00. Participan: Montevideo, Risco, A Lareira, O Petouco, O Agocho, Panadería Perla, A Lagoa, Algareira, Celme, A Rúa, Pan Ignacio y Vía Rápida.
Inauguración. A las seis de la tarde, en la plaza, en presencia de autoridades como el presidente de la Deputación, la subdelegada del Gobierno o el delegado territorial de la Xunta. Actuarán la cantante Irma Macías, la escuela tradicional Alborada, la ABC del Partido de corcubión y los grupos de baile Foliada de Salto y Airiños do Río Grande. También intervendrá Manuel Rial, de la organización.
Bodas y cena. A las 21.00, IV Enlace Irmandiño en el foso del castillo y, media hora después, XI Cea Medieval. A partir de medianoche, actividades y concierto
Vicente e moito Vicente

«Os da miña xeración fomos privilexiados, porque tiñamos o castelo para xogar»
CARBALLO
Con solo ocho años y mucha imaginación el actor vimiancés inició una carrera artística repleta de éxitos
13 jul 2010 .
Vicente Mohedano Mira, Vicente de Souza, recuerda perfectamente la primera vez que se subió a un escenario. Tenía apenas ocho años y estudiaba tercero de EGB en el colegio de Vimianzo. «Daquela había uns profesores moi inquietos, como Rafael ou don Diego, que poñían verdadeira paixón no que facían e estaban moi interesados en levar adiante cousas diferentes», rememora. Su debut fue con la obra O Fotógrafo , un montaje para el que el pequeño Vicente fabricó una cámara de fotos como las de antaño, «cunha caixa de zapatos e tres canas coas que fixen o trípode», cuenta con una sonrisa pícara que vuelve a su rostro cuando echa la vista atrás para hablar de su infancia.
Una infancia en la que prevaleció la imaginación y en la que la fortaleza medieval de los de Altamira jugó un papel fundamental. «Os nenos da miña xeración fomos uns privilexiados, saías as catro da tarde da casa e ninguén se preocupaba por ti e, ademais, tiñamos no castelo un parque de xogos único», cuenta Mohedano. «Os muros da fortaleza eran o noso rocódromo particular. Gabeabamos por todas partes e faciamos probas para entrar no grupo. Só sobrevivían os máis fortes», dice aparentando una seriedad con la que, seguro, contaría la misma historia un niño de diez años. «Todo arredor había unha foresta incrible onde faciamos cabanas e con follas de acacia fabricábamos unhas plumas que despois suxeitabamos ha testa coas ramas das palmeiras. Coas canas faciamos frechas… ¡Moito temos loitado contra os de Casais!», recuerda Vicente, un actor que hoy en día está involucrado en numerosos proyectos, entre ellos la exitosa serie de V Televisión Para mariñeiros nós , en la que interpreta al tabernero Reimundo. «Os guións [de Suso Lista y Omar Rabuñal] teñen xenialidades, hai días nos que non podo parar de rir», dice.
También se ríe cuando recuerda el susto que se llevaron al creer que los de Casais, eternos enemigos de los niños de la plaza de Vimianzo -«aquí tamén había barrios», aclara-, les habían robado la caja en la que guardaban los donativos de los turistas que se acercaban hasta el castillo, por entonces derruido. «Faciamos de guías e tiñamos un peto na porta, pero un día desapareceu e vaia desgusto levamos», cuenta. No recuerda a cuánto ascendía el tesoro -«pouco, seguro»-, pero sí que fueron él y sus amigos los que llevaron a cabo, adelantándose a la Diputación, la primera reforma de la fortaleza. «Puxémoslle o piso a torre», explica sin entender hoy cómo ninguno de ellos se abrió la cabeza entre las ruinas.
La infancia de Mohedano fue una niñez al aire libre, pero también muy ligada a la televisión. «Crecín nun bar e recordo perfectamente como quedaba sentado no mostrador para ver todos os programas que poñían», explica. Habla del mítico Casa Mira, hoy ocupado por otro mítico restaurante, O Castillo, donde su vocación de actor no hizo sino crecer. «Impresionoume, creo que foi a finais dos setenta, unha versión da Odisea de Homero que fixeron Els Joglars. Rompéronme os esquemas. Algúns dos meus amigos tamén a viran e foi a conversa que tivemos durante todo o verán», dice. También disfrutaba con las propuestas de Estudio 1 : «Iso si que era cultura creativa de verdade».
Cuando le llegó la edad de acudir al instituto, Vicente Mohedano, se mudó a A Estrada, donde vivía su madrina, pero los veranos siempre fueron para Vimianzo. En la localidad pontevedresa continuó con su vocación teatral. «Fixemos varios espectáculos que tiveron certo éxito e que levamos fóra do centro, e aínda recordo que tras acabar unha obra escoitei como alguén dicía: ‘Hai quen pensa que por estar aí, nun escenario, vai poder vivir disto’. Non o esquecerei nunca», indica. No lo olvida porque él sí que ha podido vivir de aquello que entonces hacía por pura afición. Y su currículum, extensísimo en teatro, cine y televisión, avala su trayectoria. Un camino que inició en tercero de EGB y que después continuó en el mítico grupo Chévere, que fundó junto a Miguel de Lira, o en Centro Dramático Galego. Un currículum que incluye la participación en conocidísimas series y en un gran número de películas. Una trayectoria que comenzó a gestarse entre las antiguas piedras del castillo.
REPORTAXE DA VOZ DE GALICIA EN 2010
Seguimos ca excursion

Tamen estivemos no Ezaro, foi un programa que si cumprisemos o horario saia moi ben, tamen si funcionara o microfono do autobus pequeno.
Vicente Mohedano argallara unha idea estupenda, facer a visita guiada, as suas explicacions, todo o que el sabe que non e pouco desde o microfono de cada un dos buses…pero entre o atraso da saida e o fallo do microfono, non poido ser.
“Dejame que te cante limeña….

Resulta que Paco, o meu Paquiño, de casi bebés xogabamos no entorno de Santa Lucia, el xogaba conmigo cando non habia outra cousa, cando os seus amigos, pequenos todos non estaban, entre eles o meu irman Felipe. A nosa trinchera de xogos casi sempre era un galeon varado, condenado para sempre a sua destruccion na praia, propiedade do Señor Eduardo Cuevas, que utilizou o barco pra facer cargas ca Escuadra Inglesa. Paco e mais eu xogabamos a O Capitan Trueno, O Jabato, e as veces algun capitulo da Cenicienta, Aladino e Hansel e Gretel.
Pois bueno, transcurrido o tempo, moito tempo a vida nos cambiou a el e a min. El, Paco, moi novo foi un producto mais da emigracion, en principio o Reino Unido, era un rapaz moi novo, non creo que chegase a os dezaoito anos, de ali foi a Finlandia. e por ultimo cando as cousas en Finlandia eran frias frias, trasladouse a Peru.
Coñeceu a Katy Sotomayor…buf, Enamoraronse.
Non imos entrar en detalles, Paco estudiou, e Inxeniero, ten unha titulacion que na sua mocedade en este Pais non iba a ser posible.
Pero resulta que superada a dictadura de Franco o Pais, España, transformouse…¡E de que maneira¡ Paco en Peru enfermou e o coste da sua enfermedidade era terrible. Katy, a nosa Kathy, tomou unha determinacion, deixar o seu pais, Perú, e vir a España, Paco en España ten sanidade gratuita.
Todo para ela descoñecido, un mundo novo con un futuro incerto…Katy e unha muller resolutiva, forte, amorosa. Os seus sentimentos polo seu marido son ilimitados, e todo esto o decimos porqué a finais de Septembro, o Goberno Español otorgoulle a nacionalidade española.
Onte, no xantar do Faiado, cantamoslle dirixidas-os por Pilar Garrido o….”DEJAME QUE TE CANTE LIMEÑA”….
O fixemos con moito cariño.
Feliz cumpreanos

Ca axuda de Pilar Garrido, Begoña e Victoria Hierro, a guitarra de Pilar, o animo de todos adicamos a Nieves, Julio, Senen, e o noso amigo, colaborador Manu Macias, un feliz cumpreanos, os pillamos desprevenidos, pero creo que o disfrutaron.
En VIMIANZO

Na foto do grupo NON estabamos todos, a metade xa estaban no interior do Castelo.

