Categoría: ALAMEDA, A MARIÑA E VECINDADE


  • Pasar a historia facendo as cousas, MAL

    Esto foi un atentado impresionante contra a nosa vila, un pobo precioso que se empeñaron en destrozar os que representaban a administracion local a finais da decada dos sesenta.

     


  • Rellenando o mar

    O mar chegaba moi preto da Alameda, pasaba unha carretera moi estreita de adoquins e atopabamos o mar. Aqui estamos co relleno, finais dos anos sesenta


  • Candidito na Alameda

    En esta fotografia no está mi madre.Aparece a la izquierda mi tia y madrina Chelo+ con mi prima Chelín+ en su regazo. Chelín + se casó con Franquito Nartallo y falleció muy joven
    Fué una auténtica desgracia que nos dejó marcados a todos, pues era de un carácter dulcísimo y la educación personificada.
    A continuación su madre Josefa+, esposa de Ramón García Briones+ y madre tambien de Juan José, Kaké,que es el que está en su regazo y finalmente Candidito en los brazos de Tucha Moya, pariente por parte de mi padre y que trabajó en la Drogueria Llovo muchos años.
    La fotografia es en la Alameda.
    Comentario por Cándido (13-12-2009 19:57)
    2 Yo recuerdo a Chelín, era amiga de mi madre (Pilar Egerique) y la quería mucho. Recuerdo también cuando murió, mi madre estaba muy triste.
    por otro lado, me ha gustado ver a Tucha Moya en la foto, porque es de las personas que más recuerdo de Vilagarcía (ya hace mucho que vivo fuera); ¡venía a casa a ponernos las inyecciones y le teníamos pánico! Aunque la verdad es que era muy cariñosa y no nos hacía tanto daño.
    Comentario por Marta Jaureguízar (24-08-2010 23:21)


  • Paco Tubio, ebanista importante

    Tubio recordado labrador da madeira. Era de Rianxo, pero veu pra a vila moi novo, cos seus pais e irmans.Enamorouse de Virginia e iba a vela pasando mil traballos ¡As cousas da epoca¡ Iba a Catoira e desde ali o pasaban nunha jameliña a Isorna, logo andando hasta Rianxo.

    Aqui esta mi Padre, trabajando en su torno de madera. haciendo un trabajo para los Sres. Martinez de Orense, para su Pazo de Vista Real.

    Era un artista restaurando muebles. colaborando con la Cabalgata de çreyes, la Fiesta de la Camelia y Tramollista oficial durante muchos años del Teatro Cine Cervantes.
    Comentario por Fita (11-09-2009 01:25)
    Recuerdo a Paco Tubio en su taller en la calle Mendez Nuñez, tanto en el bajo de su casa como en el otro taller que tenía justo enfrente. Me gustaba verlo reparando o haciendo muebles aunque muchas veces hacía cosas para los festivales, obras de teatro, carrozas de las cabalgatas, etc.
    Comentario por Paco Salgado (22-09-2009 22:22)
    Yo tambien lo recuerdo pues mi padre tenia la papeleria justo enfrente, muy tranquilo y agradable.
    Comentario por Beatriz Arines Lages (06-11-2009 00:34)
    Dímelo a mí , Fita, una persona muy trabajadora con perfección en todo lo que hacia,y muy agradable, sabes bien lo que significó para mis suegros y demás familia y lo mucho que le queríamos, una gran pérdida, en su trabajo era un artista, lo tengo presente en toda mi casa pués casi todo pasó por sus manos.
    Me encanta ésta foto es auténtica.Un fuerte abrazo.
    Comentario por Nina (15-12-2009 22:32)


  • A casa do estanco, da familia Fernandez Caeiro

    Es en la calle de la marina,nuestra casa antes de la reforma que fue en el año 1950.en la foto se puede ver a mi abuela Concha y la tia Elisea .

    Comentario por marite fernandez caeiro (31-08-2009 19:36)


  • A segunda Feria

    Segunda Feria Exposicion Agricola e Industrial, era o ano 1968. Estamos no interior da terraza do Bar Casablanca, era o stand do HOGAR, o seu propietario, Joaquin Porto, mostra a o Gobernador Civil Ramon Encinas as milloras das cociñas de butano, tamen está o alcalde Victoriano Piñeiro.


  • Parte de A Marina

    O estanco, da familia Fernandez, o bonito edificio do Hotel Casablanca que se tirou pra facer coma sempre un feo edificio de moitos pisos.


  • 25 de Xuño do 2025, mercores

    Subidas en A VILAGARCIA DE ONTE, FAMILIA é A PRAIA DE COMPOSTELA.

    En portada, primeira comunion de Teté Fernandez, diante da terraza do Casablanca, outro dos espacios derrumbados que formaban parte de unha Vilagarcia ESPLENDIDA. Tete esta con os seus Pais e irmans, xusto frente a sua casa, o estanco e casa da familia Fernandez na Marina


  • Estacion maritima

    El edificio que está en primer plano era la Estación Sanitaria Marítima.
    Creo que el Secretario era Manuel Abalo padre de Mercedes, Nolisefa y Manuel Abalo Rey.
    El otro edificio, antiguo mercado, lo recuerdo como Academia de Música y luego como Escuela Nautico-Pesquera.
    Al fondo se ven los galpones de alguna empresa de madera y por allí estuvo el taller de Moncho Porto
    Comentario por Paco Salgado (24-07-2009 22:34)
    Corroboro el comentario de Paco, salvo en que la denominación del edificio en primer plano era “Estación Sanitaria del Puerto”. Al menos así lo recuerdo, porque la galería del piso en el que yo vivía con mis abuelos, quedaba enfrentada con la calle que había entre este edificio y la Plaza de la Pescadería; es decir, encima de la tienda de ultramarinos de Albino Cores.
    Recuerdo también, que la Estación Sanitaria tenía el laboratorio en la parte posterior, con galería hacia el mar, y salida a una escalinata de doble tramo, con meseta central, para acceder a pequeñas embarcaciones, o para darse un chapuzón.
    Comentario por Roberto Núñez Porto (25-07-2009 20:14)
    Saqué esta foto desde el mismo sitio de la anterior,y en el comentario de Paco, lo de los galpone, creo recordar que por allí atrás tambien hubo un tren de lavado de coches.
    Comentario por Túñez (25-07-2009 22:18)
    Hola Carlos el lavado de coches lo tenia un tal Manuel no me acuerdo el apellido,estaba enfrente lo que es hoy el bar de Escobar Ribatur creo se llama asi,despues Manuel monto una especie de libreria casi frente al Froiz que estaba frente a los antiguos minicines,vale un saludo Carlos tambien a todos los blogueros.
    Comentario por Manuel Vazquez Dios (03-09-2009 14:58)


  • 28 de Maio do 2025, mercores

    Subidas na Alameda e Vecindade, barrio de San Roque, Atopando detalles é Centros de Traballo.

    En portada, fotos da Alameda, desierta, igual é un domingo de inverno moi cedo, pola mañanciña.

    Bos dias, boa saude.

    Era pequeña a los ojos de hoy pero cuando era niño me parecía enorme.
    La niñas jugaban hacia la zona de Calicó y los chavales jugábamos al futbol en la zona del palco de la música. Las porterias eran dos árboles de cada lado y la longitud del campo era el ancho de la alameda.
    El riesgo principal era “el torero” que a veces esperaba escondido a que la pelota escapara hacia la zona de Lago y Lago. Si no llegábamos a tiempo la atrapaba, la cortaba con una navaja y tiraba los restos al mar.
    Cuando era la época de patinar, la pista era: alameda, Valentín Viqueira y Baldosa también con gran “cabreo” por parte del mismo guardia. No recuerdo que patinando nos hubiera pillado a alguno aunque a veces tuvimos que escapar por Conde de Vallellano.
    Comentario por Paco Salgado (20-04-2010 23:44)
    Como dice Paco, cuando éramos niños la Alameda nos parecía enorme. Del mismo modo, los bancos de piedra con respaldo de hierro fundido nos parecían muy altos; y los árboles, sobre todo cuando tenían abundantes hojas, se nos antojaban gigantescos; y las farolas, altísimas. Todo es cuestión de edad y estatura. Luego, los años van pasando y uno crece; sin embargo, la Alameda, los bancos, los árboles y las farolas, siguen teniendo las mismas dimensiones. Y así, tal vez un poco decepcionados, ya nada nos parece tan grande como antes; y, sin darnos cuenta, vamos observando que las cosas tienen su justa medida y, en cierto modo, para nosotros han perdido aquel interés de lo inalcanzable.

    En nuestra Alameda, entre los múltiples juegos que practicábamos, solíamos hacer carreras. Partíamos del extremo sur (contiguo a la calle Valentín Viqueira), y terminábamos en la fachada del comercio de efectos navales ?Casa Calicó?, que era la meta. La salida, como era preceptivo, se iniciaba al terminar de contar: uno, dos, tres. Y allá íbamos, corriendo a toda la velocidad que nos permitían nuestras fuerzas -con las limitaciones propias de la edad-, sorteando a las personas que paseaban tranquilamente, y que nos reprendían cuando pasábamos muy cerca o tropezábamos con ellas; y, también -esto era lo más peligroso-, esquivando las farolas que se interponían en nuestra desaforada carrera.

    Llegábamos a la meta ?Calicó? como podíamos. El primero que tocaba la pared era el vencedor absoluto. Pero, a veces, alguno de nosotros no llegaba. En la frenética carrera, al tratar de esquivar a algún paseante, te encontrabas de frente con una de aquellas farolas y ¡Zas! Un tremendo golpe en la frente y salías rebotado, cayendo al suelo. Herido, más en la dignidad que en la frente, te levantabas con arrogancia, pero desorientado; y, sacando fuerzas de flaqueza, reanudabas la carrera, pero en sentido contrario? Al poco rato, porque la naturaleza infantil es así, ya no andabas a la deriva. Estabas totalmente recuperado.

    Llegabas a tu casa, acalorado, encendido? Y con un tremendo chichón en medio de la frente. Reprimenda impresionante de tus padres o abuelos, acompañada de media docena de azotes en las posaderas, compresas de agua fresquita sobre la frente y, tal vez, algún ungüento mágico antiinflamatorio. Al día siguiente: ¡A ver lo que haces?! ¡Ten mucho cuidado?! ¡No corras como un loco?! Y, de nuevo, a jugar en la Alameda.
    Comentario por Roberto Núñez Porto (23-04-2010 22:17)

    Me sumo al pelotón de los chichones, aún hoy recuerdo el dolor y como en los tebeos me parece ver las estrellas
    Comentario por Ana Rubianes (18-09-2012 11:02)