3 de Xuño do 2026, mercores

Subidas en OS AMIGOS, O CARRIL, SEMPRE EMIGRANTES.

En portada o trasatlantico YAPEYÚ, iba e viña cruzando o Atlantico a toda maquina, somentes duraba a travesia dezasete dias, un avance en aqueles tempos. O que mais lembro foi un dos viaxes que un dos viaxeiros, chamado Celso, o embarcaron en La Guaira con unha patoloxia psiquiatrica, a sua habitacion tiña unha verxa que somentes a abria o medico do barco acompañado de varios homes, entraban a diario atender o enfermo. O seu caso, formou parte das cousas que contaba miña Tia Esmeralda, ela divertiase moitisimo cas caras de susto que nos quedaban a meu irman e a min.

Era un hermoso transatlántico. Para mis ojos de niña era una ciudad flotante. Tenía pileta en la cubierta. Negocios, sala de cine. Hermoso comedor. Seguramente en cada piso uno. Recuerdo perfectamente los olores del barco, además del salado, el olor a naranja, banana, si sobresalían sobre todos los demás. Me maravillaba observar el mar. Siempre nos acompañaba algún pez, yo le decía los peces voladores y las gaviotas q nos alegraban x q pronto veríamos tierra. Recuerdo cuando llegamos a la Isla Portuguesa Madeiras, nunca había visto un lugar tan bello. Había pequeños botes y le tirabamos una moneda y buseaban hasta encontrarla, me llamaba la atención como diferenciaban la moneda de cualquier otro objeto y no se tiraban. Quedé fascinada. Había puertos q no aconsejaban bajar x la inseguridad. Y algo muy vistoso fue la parada en Brasil. Ahí en el puerto cargaban bananas,algo q yo aborrecía. Y el Cristo Redentor q me maravilló. Desde Brasil nos acompañó un barco de guerra, así escuchaba decir a los mayores. Pues habían derrocado al Pte. Juan Domingo Perón,un 16 de setiembre de 1955. Estoy escribiendo con desprolijidad pues lo sucedido se me viene a la mente como borbotones. Y después el encuentro con mi padre y algunos familiares y la llegada a casa. La adaptación y la vida q sigue. Y el amor de mis abuelos y mi perro q me acompañaron siempre.

Comentario de Nelida Martinez Moledo en LAS LAGRIMAS QUE ESCONDE EL MAR.

Em 1959 al cruzar el Atlantico en el Monte Udala, para llegar a Santos, yo entonces con 6 años, un dia me acuerdo que a lo lejos pasaba un barco por nosotros y los camareros nos hablaron que era el Yapeyu, pero era mas rápido que el Monte Udala, y pronti lo perdemos de vista. El nombre nunca más me salio de la cabeza.

Comentario de Angel Lopez Vidal

La foto del YAPEYU, viene de la misma pagina.

 


Deixa unha resposta

O teu enderezo electrónico non se publicará Os campos obrigatorios están marcados con *